Pensando en ti,
a las orillas de un cielo bajo,
corriendo en la arena doradita y brillosa,
tan placentera como rasposa.
A lo lejos, nubecita, que parece ser pensamiento
allá, lejos y solitaria,
presente en el sentimiento,
inmaculada y soberana,
nubecita...
El agua contrastando contra el fuego,
oceáno contra sol,
implacable batalla,
entre la frescura y el calor.
El ruido de las olas, me hace amarte,
sin distancia,
y el abrazo de un rayo, me hace llorar en el caminar,
pues por ti, de suspiros hay abundancia.
Y en la orilla del mar, estoy pensando en ti, sin distancia.
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