Tomado del diario de Penélope.
Fecha: Ahora.
Querido diario:
Hoy lo visité, mi amigo, mi siempre tormento. El nunca quiso soñar, nunca quiso aterrizar en la fantasía, inútil fantasía, pero aún así todo pasaba maravilloso. Una sonrisa y un "te quiero" y eso era todo. En muchos momentos esa fue mi felicidad y mi llanto. Perdí las esperanzas lentamente... como se hunde un barco, con gritos, con desesperación y después con silencio. Y después de la tragedia, ya a salvo y tranquila en el muelle, pensé en el mundo distante qu habíamos creado, alejados del mismo cielo.
¿Y qué pasó? Nunca quiso aceptar que navegamos en un mar de sueños. Siempre quiso quedarse en tierra firme. Y tenía razón ¿De qué sirve volar?... Si tan sólo supiera todo lo que me pasa. Pero hoy que lo visité me cerró su puerta. Sé que me quiere engañar, y me quiere mostrar lo que siempre me ha presumido que es. Un ser vil y cruel. Pero yo sé que el no es así. Y haga lo que haga, seguiré pensando lo mismo.

Después de que Penélope me contara todo esto, suspiré.
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