
No sabes el trabajo que me costó ese día,
Estar cerca de ti, sin siquiera tocarte.
Veía tus labios y se resbalaba por los míos el deseo de alcanzarlos,
Tu aroma llegaba leve, lejano y hermoso,
Como paloma que vuela en el cielo despejado.
Y me mirabas como si estuvieras tras la rendija de mi puerta,
Como escondiéndote de todos menos de mí,
Como si el mundo se hubiera desaparecido
Tras la cortina de las notas de nuestra canción.
¿Nuestra canción? Cualquiera que diga “te amo”
¿Nuestros “te amo”? Se hablan con la mirada
¿Nuestras miradas? Inocentes y explosivas, inevitables.
¿Inevitable? Así es quererte.
¿Tuya y mía? No. Nuestra.
Nuestra boca que susurraba besos y canta una melodía
A pedazos, cada vez que pegamos nuestros labios.
Si te siento, no te siento, mientras te miro lejos,
A escasas miradas de tu mano,
El tacto de tus ojos sobre mi rostro,
Mientras la ansiedad maldita me está matando,
Contando los segundos en tus pestañas,
Deseo tanto estar abrazándote.
Estar cerca de ti, sin siquiera tocarte.
Veía tus labios y se resbalaba por los míos el deseo de alcanzarlos,
Tu aroma llegaba leve, lejano y hermoso,
Como paloma que vuela en el cielo despejado.
Y me mirabas como si estuvieras tras la rendija de mi puerta,
Como escondiéndote de todos menos de mí,
Como si el mundo se hubiera desaparecido
Tras la cortina de las notas de nuestra canción.
¿Nuestra canción? Cualquiera que diga “te amo”
¿Nuestros “te amo”? Se hablan con la mirada
¿Nuestras miradas? Inocentes y explosivas, inevitables.
¿Inevitable? Así es quererte.
¿Tuya y mía? No. Nuestra.
Nuestra boca que susurraba besos y canta una melodía
A pedazos, cada vez que pegamos nuestros labios.
Si te siento, no te siento, mientras te miro lejos,
A escasas miradas de tu mano,
El tacto de tus ojos sobre mi rostro,
Mientras la ansiedad maldita me está matando,
Contando los segundos en tus pestañas,
Deseo tanto estar abrazándote.
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