
Y así…
Me impacienta que seas tan divino,
Me comes la mente con tu sonrisa,
Estás dejando caer mis promesas,
Hechas en un momento de apatía.
Es una mirada limpia,
Que la sensualidad te envidia y desea con codicia,
Es la inocencia que cualquier niño quisiera.
Son tus manos, manos mías,
Un abrazo, unas risas,
Un suelo que nunca pisas.
El santificado canto de tus dedos,
Al tamborilear sobre la mesa,
Tu cintura no marcada,
Bajo tus ojos piel morada,
Rostro de hombre,
Con al alma de infante,
Con corazón gigante…
Y así me enamoré de ti.
Me impacienta que seas tan divino,
Me comes la mente con tu sonrisa,
Estás dejando caer mis promesas,
Hechas en un momento de apatía.
Es una mirada limpia,
Que la sensualidad te envidia y desea con codicia,
Es la inocencia que cualquier niño quisiera.
Son tus manos, manos mías,
Un abrazo, unas risas,
Un suelo que nunca pisas.
El santificado canto de tus dedos,
Al tamborilear sobre la mesa,
Tu cintura no marcada,
Bajo tus ojos piel morada,
Rostro de hombre,
Con al alma de infante,
Con corazón gigante…
Y así me enamoré de ti.
Nota: Ahora estoy más feliz que nunca. Aquí está la alegría :)
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